¿Cuál es la diferencia entre un tumor benigno y uno maligno?

Un tumor benigno reproduce los tejidos en los que se originó, no infiltra, no da metástasis ni recidivas, y puede crecer indefinidamente, excepto en determinadas localizaciones, sin producir mayores consecuencias en el paciente. Un tumor maligno, en cambio, está constituido por células anormales, llamadas “atípicas”, infiltra los tejidos adyacentes, tiende a diseminarse a distancia y librado a su propia evolución tiene un curso fatal para el paciente. Esta evolución puede ser impedida por un tratamiento oportuno y adecuado.